La
política criminal de Donald Trump contra la heroica Cuba, conocida como HITLER
V.2, enfrenta duras críticas en su propio país
POR
DICK EMANUELSSON
ESTOCOLMO
/ 2026-07-24 / “¿Tomaremos medidas militares contra Cuba?”, preguntó el
representante Mark Pocan (demócrata por Wisconsin) al embajador de Estados
Unidos ante las Naciones Unidas, Mike Waltz, quien testificó ante el Comité de
Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes el miércoles 22 de julio de
2026.
“No
voy a limitar las opciones del presidente de los Estados Unidos”, respondió
Waltz.
Mark
William Pocan,
nacido el 14 de agosto de 1964 en Kenosha, Wisconsin, es miembro de la Cámara
de Representantes de Estados Unidos desde 2013 por el Partido Demócrata.
Mike
Waltz,
el lacayo y perro de guerra de Trump, y embajador titular de Estados Unidos
ante las Naciones Unidas, confirma el cinismo del imperialismo yanki al quedar
al descubierto que ni siquiera había leído el igualmente cínico informe de 95
páginas del Departamento de Estado de su propio país, que señala a Cuba como:
- Un «centro de mando del comunismo», donde «Black Lives Matter» o Pastores por
la Paz se transforman en despiadados «espías y agitadores comunistas». Waltz,
sin embargo, se defiende diciendo que creció en Florida, más concretamente en
el ambiente de las cloacas anticubanas de Miami.
- Un embajador de la ONU que representa al Estado que con órdenes a las autoridades de otros países detiene un barco francés, obligado a anclar en Jamaica con diez contenedores de material médico destinados a La Habana y que niega que esto NO afecte a los pacientes cuando los cirujanos cubanos se ven obligados a iluminarlos con sus propios teléfonos móviles”, como pudo confirmar personalmente el congresista Pocan durante una reciente visita a Cuba.
El
predecesor de Trump, Adolf Hitler, igualmente psicópata, al menos fue
abiertamente honesto en sus intenciones cuando emprendió la tarea de “erradicar
el bolchevismo”, cuando atacó a la Unión Soviética el 22 de junio de 1941.
Trump
tiene exactamente el mismo plan contra Cuba, pero con otro lenguaje. Ahora con
la intención oculta de transformar La Habana en una “Meca de burdeles y casinos”
bajo el control de la mafia estadounidense y magnates al estilo del mismo Trump,
como lo era antes de la Revolución de 1959.
Por
lo tanto, Usted y yo nos convertimos en “espías y terroristas al servicio de
Castro”, solo porque alguna vez participamos en una brigada de trabajo
organizada, por la asociación de amistad de nuestros respectivos países. Porque
la amistad con Cuba equivale a representar una potencial amenaza terrorista
para los aterrorizados y paranoicos. EE.UU.
Poseen
un lenguaje tan crudo y anti intelectual como el que usaban los jefes de la
mafia antes de 1959, ni siquiera intentan a ocultarlo.
Ya
sabemos cómo le fue a Hitler. Solo el futuro dirá qué forma tomará la
neutralización de la «Versión II de A.H.». Pero el odio contra este fascista
psicópata y sus políticas crece, no solo en Cuba y el resto del mundo, sino
también en EE. UU., como lo confirmó el interrogatorio del perro de guerra
cínico Mike Waltz.